ELECCIONES NOVIEMBRE 2026
Definitivamente los ecuatorianos sentimos incertidumbre frente a las elecciones del 29 de noviembre de 2026, existe tal desconfianza en los partidos y agrupaciones políticas que se presume que los diferentes candidatos solo buscan réditos económicos en sus aspiraciones para autoridades de los gobiernos autónomos descentralizados.
Lo que sucede con los partidos políticos llamados de izquierda: Unidad Popular, Partido Socialista Ecuatoriano, el Movimiento de Unidad Plurinacional Pachakutik y el Movimiento Todos, al acoger las candidaturas de RC5, provocan broca en un gran sector de ecuatorianos. Antes se decían “vela verde”, se acusaban mutuamente, al correismo se le conoce por corrupción, y por haberse involucrado con el narcotráfico y crimen organizado. Ahora se dicen “compañeros” y le acusan al gobierno de turno de no trabajar por el pueblo ecuatoriano, mientras que RC5 dicen que son perseguidos políticos sus militantes acusados, procesados, sentenciados y detenidos por diferentes crímenes, también los prófugos.
La historia habla de una dura oposición al correismo, criticaban su estilo de gobierno, la persecución a dirigentes sociales y la represión al MPD, UNE, FUT, CONAIE, ECUARUNARI, PACHAKUTIK, etc. En la Unidad Popular durante años afirmaron que “con el correismo ni a la esquina” y Correa les increpaba de “tira piedras” y “ponchos dorados”. Mientras la bronca entre los propios chinos y cabezones data del siglo anterior.
Ahora se sientan juntos para una Rueda Prensa, como ALIANZA CIUDADANA: Gustavo Vallejo del socialismo, Natasha Rojas de la UP, Gabriela Rivadeneira de RC y Christian Coronel de Todos, se declaran perseguidos políticos y tildan al gobierno de Daniel Noboa de dictadura.
Lo cierto es que la historia en el mundo reconoce el nacimiento de la izquierda por los sectores más pobres de la humanidad: “libertad, derechos, igualdad social y justicia distributiva”.
El Socialismo del Siglo XXI le falló al mundo, con Fidel Castro a la cabeza en Cuba, Hugo Chávez-Venezuela, Daniel Ortega-Nicaragua, Evo Morales-Bolivia, Rafael Correa-Ecuador, Lula-Brasil y Amnlo-México, en los últimos años: Gustavo Petro en Colombia y Claudia Sheinbaum en México. Ahora los socialistas del siglo conviven con el narcotráfico y el crimen organizado, con el cuento de que “los pobres tienen que seguir siendo pobres” y que “ser rico es malo”.
El CNE tiene plazo hasta el 9 de noviembre para consolidar las candidaturas para los gobiernos seccionales. Lo sorprendente es que la población manabita pese a que el propio cartel RC5 les robó los fondos recolectados para la reconstrucción del terremoto de Manabí de 2016, voten por ellos, y todavía pretenden hacerle prefecta a la Luisa González.
Y en el caso de Quito, no se acuerdan de las glosas de Pabel Muñoz en sus anteriores cargos, los sobreprecios en el Trole y en el Metro, el afán descarado de incrementar los pasaje en el transporte urbano a cambios de los votos de choferes y familiares; y lo último los sobre precios en la bicicletas.
¡Chinos, cabezones y ponchos dorados agarrados de las manos de los seudo revolucionarios, esto es lo más terrible en Ecuador! Y se dicen de izquierda, justamente, estos han obligado a la población a votar por el centro y la derecha.
¿Qué hacer? Busquemos nuevos cuadros, estudiemos las propuestas, descartemos a los pillos y pillas que ya han estado en el poder. Asegurémonos de que los nuevos sean honrados. Hagamos propuestas y vigilemos a quienes ganen las elecciones.
Ernesto Villacís Mejía


