Mazda desarrolló una tecnología que optimiza el consumo, reduce las pérdidas de energía y mantiene una respuesta dinámica, sin sacrificar el placer de conducir.
Quito, julio de 2026.- Frente al incremento del costo de movilización y a una mayor preocupación por el consumo de combustible, los conductores buscan vehículos que les permitan recorrer más kilómetros sin renunciar a la potencia, la respuesta o la experiencia de conducción.
Para responder a esta necesidad, Mazda desarrolló SKYACTIV TECHNOLOGY, una filosofía de ingeniería japonesa creada para aprovechar de manera más eficiente la energía y lograr un equilibrio entre consumo, desempeño y placer de conducir.
A diferencia de soluciones concentradas únicamente en aumentar la potencia o reducir el tamaño del motor, Mazda perfeccionó integralmente el funcionamiento del vehículo. SKYACTIV trabaja sobre el motor, la transmisión, el chasis y la carrocería para disminuir pérdidas, optimizar el peso y conseguir una respuesta más natural.
Más energía de cada gota de combustible
Uno de los componentes centrales de esta propuesta es SKYACTIV-G, la familia de motores a gasolina desarrollada por Mazda para extraer una mayor cantidad de energía útil del combustible.
En su desarrollo original, SKYACTIV-G alcanzó una relación de compresión de hasta 14,0:1, una cifra inédita en motores de gasolina de producción masiva cuando la tecnología fue presentada. Una mayor compresión permite obtener más trabajo útil de la mezcla de aire y combustible. La cifra exacta puede variar según el motor, el combustible, el mercado y las especificaciones del vehículo.
Para controlar la detonación que normalmente genera una compresión tan elevada, Mazda desarrolló soluciones como el sistema de escape 4-2-1, pistones con cavidades optimizadas, inyectores de múltiples orificios y una gestión electrónica precisa de la combustión.
Resultados técnicos que respaldan la tecnología
La primera generación de SKYACTIV-G fue presentada por Mazda con una mejora aproximada del 15% tanto en eficiencia de combustible como en torque, frente al motor de inyección directa anterior de la marca. El incremento de torque se concentró especialmente en bajas y medias revoluciones, donde resulta más útil en la conducción cotidiana.
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30% menos fricción mecánica
En el desarrollo del SKYACTIV-G 1.3, mediante componentes internos optimizados.
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Más de 130 patentes solicitadas
Relacionadas con el motor SKYACTIV-G 1.3 al cierre de febrero de 2011.
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4% a 7% de mejora en consumo
Aporte reportado por SKYACTIV-Drive frente a la transmisión automática anterior.
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8% menos peso y 30% más rigidez
Objetivos alcanzados por SKYACTIV-Body frente a la carrocería precedente.
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Estas cifras corresponden a comparaciones técnicas realizadas por Mazda durante el lanzamiento y desarrollo de la primera generación de SKYACTIV, frente a tecnologías anteriores de la marca. No representan una promesa idéntica de consumo para todos los modelos actuales, ya que el resultado final depende de la versión, la transmisión, el combustible, el ciclo de medición y las condiciones reales de conducción.
Eficiencia sin renunciar a conducir
Para Mazda, reducir el consumo no significa disminuir las emociones detrás del volante. SKYACTIV fue desarrollada para complementar la filosofía Jinba Ittai, que representa la conexión natural entre el conductor y su vehículo.
La respuesta del acelerador, el funcionamiento de la transmisión, la estabilidad del chasis y la reducción del peso trabajan de manera coordinada para que el vehículo se sienta preciso, controlable y agradable de conducir.
“En Mazda creemos que la eficiencia no debe sentirse como una renuncia. SKYACTIV fue desarrollada para aprovechar mejor cada gota de combustible y transformarla en respuesta, control y placer de conducción. Es ingeniería japonesa aplicada a una necesidad concreta: recorrer más, consumir de forma más inteligente y seguir disfrutando cada camino”, señaló Juan Francisco Vaca, gerente de Marketing de Mazda Ecuador.
Una tecnología presente en todo el portafolio Mazda
SKYACTIV TECHNOLOGY forma parte de la propuesta tecnológica de Mazda y está presente, según el modelo y la configuración, en diferentes componentes de sus vehículos.
En modelos específicos como Mazda CX-60 y Mazda CX-90, esta filosofía evoluciona hacia sistemas e-SKYACTIV, que complementan el motor de combustión con asistencia eléctrica y recuperación de energía. Ambos desarrollos parten del mismo principio: utilizar la energía de manera más inteligente sin sacrificar la experiencia de conducción característica de Mazda.
Con SKYACTIV, Mazda demuestra que la innovación no consiste únicamente en cambiar la fuente de energía, sino también en perfeccionar la forma en que se utiliza.
Menos combustible. Más emociones.


